
Sólo hay que verlo. Uno de los lugares más impresionantes de todo el mundo es este púlpito rocoso situado en la región de Rogaland, en Noruega. Se encuentra concretamente en Ryfylke, en el fiordo de Lysefjord (el fiordo de la Luz) y presenta una caída vertical de unos 604 metros.
Se le conoce como Preikestolen y para llegar a él debemos seguir un camino entre lagos glaciares y montañas que nos llevará casi unas cuatro horas. Sin embargo, aunque tiene zonas muy escarpadas y puede resultarnos un poco duro subir (ya sea por nuestra condición física o por el tiempo) es relativamente fácil llegar a la cima y, una vez allí, ni que decir tiene lo que nos espera.









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