Hondarribia en Guipúzcoa

La preciosa localidad guipuzcoana de Hondarribia, comparte la bahía de Txingudi con Hendaya e Irún. Su historia medieval y su arraigada tradición marinera la convierten en un lugar muy atractivo en el que disfrutar del verano. Uno de los pueblos mas emblemáticos de la zona gracias al interés artístico de su casco histórico amurallado, la arquitectura tradicional de la zona del puerto y los paisajes costeros.

Fuenterrabía es un pueblecito costero que se sitúa a unos 23 kilómetros de San Sebastían, entre Biarritz y Pamplona, formando un conjunto con otros pueblecitos como Hendaya e Irún y compartiendo la bahía de Txingudi y el río Bidasoa.

Cuenta con unos catorce mil habitantes que disfrutan de este paisaje costero, de su historia medieval, de la tradición marinera y de los clásicos veranos que se mezclan aquí para hacer de este pueblecito un lugar encantador. El lugar se encuentra plagado de tascas, especialmente en el barrio de La Marina, y de infinitas terrazas en las que sentarse, bajo los típicos y floreados  balcones de sus casas.

La fundación de la villa de Hondarribia tuvo lugar en 1203, cuando el rey Alfonso VII le concedió la Carta Puebla y el Fuero de San Sebastian. Por su emplazamiento estratégico frente a Francia, se convirtió en una plaza importante y precisamente para protegerla de los asedios fue amurallada. La muralla, aun hoy se conservan y enmarcan el casco histórico de la localidad.

El casco antiguo de Fuenterrabía es, sin duda, uno de sus lugares con más sabor. Sus calles se han ganado la declaración de Monumento Histórico Artístico y no es para menos, así que deberíamos dejarnos llevar por ellas, visitando en especial la calle Mayor, la calle Pampinot o la plaza de Armas.

Esta plaza, la de Armas, ha sido el lugar más importante y céntrico de la ciudaddonde se han desarrollado siempre los actos públicos, las proclamaciones, las corridas de toros o los festejos populares. Aquí se sitúa el bonito Castillo del Emperador Carlos V, uno de los mejores paradores nacionales.

El Casco Antiguo es sin duda uno de los lugares más atractivos de la localidad, gracias a su interés artístico e histórico. Caminar a pie por sus calles empedradas y entre antiguas casas-palacio es una de las experiencias ineludibles en la localidad. Es la manera de descubrir palacios como el de Zuloaga o Aguiluz y casas de estilo barroco como Casadevante, todos ellos construidos entre los siglos XVI y XII.

La calle Mayor, la plaza de Armas o la calle Pampinot son algunos de los lugares destacados del recorrido. La plaza de armas, en la zona alta del casco antiguo, esta presidida por el Palacio de Carlos V, convertido hoy en parador nacional. Es uno de los edificios más representativos de la ciudad, una fortaleza construida en la Edad Media y destinada a cumplir la función de cuartel y residencia del gobernador.

El Barrio de la Marina o del Puerto es el centro de la vida social en Hondarribia. En la calle San Pedro, el corazón del barrio, se adosan casas con arquitectura tradicional vasca, tejados apuntados y balconadas de madera rojas, verdes y azules sobre fachadas blancas. Una estampa de postal en la que disfrutar de un gran ambiente y hacer una parada para potear, comer unos pinchos y comer.

Para vigilar y proteger el puerto, se construyó en 1596 el Castillo de San Telmo en una acantilado junto al Cabo de Higuer. No es la única construcción defensiva o de carácter militar, también se conservan en la localidad el Fuerte de Guadalupe y los torreones del monte Jaizkíbel, entre otros elementos.

Entre el puerto pesquero y el deportivo, se encuentra la amplia playa de la localidad, un motivo mas para visitar Hondarribia este verano.

No Comments Yet

Comments are closed