Qué ver en Évora y alrededores. Un viaje a la ciudad histórica, corazón del Alentejo.

Vista de la Catedral desde las Ruinas del Templo Romano, Évora, Alentejo, Portugal. Foto: Eduardo Azcona

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Fundada por lo romanos, esta ciudad portuguesa hereda una riqueza histórica, construida y preservada en el tiempo que le han llevado a ser Patrimonio de la Humanidad desde 1986. Conformó el nuevo reino de Portugal durante la Reconquista cristiana peninsular del siglo XII. La monarquía portuguesa tuvo gran permanencia en la ciudad. En las calles medievales se respira una ciudad antigua, en la exuberancia de los palacios, monasterios e iglesias, en los espacios de convivencia, sus plazas, y en el poso de su cocina tradicional y vinos. Un casco histórico de escala humana, en el que sus casas no elevan. Su conformación transmite tranquilidad, así como sus calles empedradas que incitan al andar pausado y la quietud, aún en temporada alta, entre turistas explorando sus rincones. Un templo romano, una catedral gótica, un acueducto medieval y la Capilla de los Huesos, su paisaje megalítico. Évora tiene mucho que ofrecer. En esta ruta por la ciudad (PINCHA AQUÍ para abrir en google maps) te acompañaremos en tu viaje a la ciudad histórica, latido del Alentejo.

9.30AM/ Jardim Público

Jardim Público, Évora / Foto: Eduardo Azcona
Jardim Público, Évora | Foto: Eduardo Azcona

Nuestra ruta urbana por el centro histórico de Évora puede comenzar en el Jardín público, al sur del la Iglesia de San Francisco. Al lado del enorme parking de gravilla de la avenida General Humberto Delgado —lugar idóneo para dejar el vehículo—. Un paseo tranquilo por los jardines y un café al aire libre nos pondrán a tono para el intenso día. También puede ser lugar para una parada táctica para descansar de la ciudad, sobre todo en días calurosos de verano, cuando será sin duda un oasis. Los jardines están llenos de elementos ornamentales y vegetación exótica. A destacar el paseo que podemos dar por encima de las murallas, encontrándonos con los restos de la Muralla Medieval (siglo XVI) —más interiores— y las Ruinas Fingidas (siglo XIX), parte integrante de una torre y trozo de la muralla medieval, construidas con materiales arquitectónicos de las ruinas de otros monumentos de la ciudad en un estilo manuelino-mudéjar. Están cerca del Palacio Real, o lo que queda de él, el “Ala de la Reina” conocido hoy como el Palacio de Don Manuel, también de ese estilo tan característico en Évora.

10.30AM/ Iglesia de San Francisco y la Capilla de los huesos

Capilla de los Huesos, Évora / Foto: Eduardo Azcona
Capilla de los Huesos, Évora | Foto: Eduardo Azcona

Nuestra siguiente parada será en la Plaza de San Francisco, junto al Mercado Municipal —recomendamos una incursión a los amantes de la gastronomía local—. Enfrente tenemos la Iglesia real de S. Francisco (Siglo XV-XVI), una de las más bellas iglesias de Évora, destacando su arquitectura y claustro gótico, los bellos azulejos, así como los retablos barrocos. El cuerpo y bóveda de la iglesia son magníficos. Pero esta iglesia es famosa por la Capilla de los Huesos; visita obligada en Évora por lo morboso del lugar. La entrada a la iglesia es gratuita, la entrada a la capilla cuesta 5 euros. A tener en cuenta que en temporada alta habrá cola para entrar, es por ello ideal jugar con el horario para sortear aglomeraciones —hora punta en torno a las 12am. O bien iniciáis la visita a la ciudad con la capilla de los huesos , abre a las 9, o bien no os entretenéis con el paseo por Jardím y llegáis a buena hora a la Capilla—.

La Capilla de los Huesos o Capela dos Ossos (Siglo XVII) es única por su tamaño en Portugal y una rareza a nivel de Europa, con algunos otros ejemplos en República Checa e Italia. “Nos ossos que aquí estamos pelos vossos esperamos”. Imaginaros franquear la entrada con una inscripción como ésta sobre la misma y tres naves cubiertas con millares de huesos delante de vuestros ojos. Sin lugar a dudas nos hará meditar sobre la condición humana. Los huesos proceden del gran cementerio de la iglesia de San Francisco y seguramente de otros cementerios de la ciudad.

Iglesia de Graça, Évora / Foto: Eduardo Azcona
Iglesia de Graça, Évora | Foto: Eduardo Azcona

Sobrecogidos aún por la visión dejamos atrás el convento de San Francisco y seguimos por Rua da República, y en el largo de Graça nos paramos a ver la fachada renacentista de la Iglesia de Graça (Siglo XVI). Fachada con columnas importantes y que sorprende por la audacia profana de sus estatuas. El claustro conventual es privado.

13.00PM/ Praça do Giraldo

Praça do Giraldo, Évora / Foto: Eduardo Azcona
Praça do Giraldo, Évora | Foto: Eduardo Azcona

Volvemos por la calle Graça para tomar de nuevo la Rua da República. Y así llegamos a la Plaça de Giraldo. Plaza central de la ciudad histórica, en piedra, rodeada de soportales. En ella encontramos una vistosa fuente llamada ” Henriquina”, que sustituyó a una más antigua para recibir las primeras aguas del Acueducto del Agua de Plata —lo visitaremos más adelante—. También en la plaza encontramos la Igreja de Santo Antão (Siglo XVI). En el medievo, esta plaza, entonces la Plaza Grande, ya se había establecido como el epicentro de la vida social, religiosa y económica de Évora, lo que en siglos anteriores lo había sido el foro romano —tranquilos, ya llegaremos paseando ahí—. Bonita, tranquila, puede ser el lugar ideal para un respiro en la visita a la ciudad. Según llevemos el día podemos hacer una parada para comer. Hay varias calles que salen de la plaza con pequeñas tabernas/restaurantes con comida tradicional, o en la misma plaza tenemos alguna cafetería y restaurantes. Un plato típico del lugar son las migas alentejanas —que te recomiendo para los meses más fríos—, la çorda alentejana, una base de poleo (o cilantro) y ajo con aceite y agua servida con “sopas”,  o bien cualquier otro de los platos de la cocina alentejana, sencilla, rural y reconfortante, como la sopa tomate, de Cazón o el guiso de cordero —ensopado de borrego—.

15.00pm/ Largo da Porta de Moura

Porta de Moura, Évora / Foto: Eduardo Azcona
Porta de Moura, Évora | Foto: Eduardo Azcona

Siguiendo por los soportales de la Plaza, por las plazuelas de San Vicente, de Álvaro Velho y de la Misericordia—coqueta plaza, con pequeños árboles, de ambiente muy especial, que bien podría ser una opción para parar a comer —, llegamos al Largo de Porta de Moura y a la plaza del mismo nombre. Torres de la puerta tardo-romana. En la plaza se concentran muchos palacios y mansiones de la antigua nobleza. Destaca la ventana manuelina-mudéjar de la Casa de García de Resende o la Casa Cordovil con un mirador mudéjar coronado con torreta cónica y galería almenada, de alarde hidalgo no disimulado. También aquí el Cardenal-Infante D. Henrique diginificó este espacio con la construcción de una fuente siguiendo con el proyecto de distribución del agua del acueducto.

15.30PM/ Templo Romano y Catedral de Santa María

Catedral de Santa María, Évora / Foto: Eduardo Azcona
Catedral de Santa María, Évora | Foto: Eduardo Azcona

Cruzamos la puerta hoy ficticia, entre las dos torres, y llegamos a parte lateral de la Catedral, bordeando hasta encontrarnos de frente con la fachada principal de la Catedral de Santa María de Évora . De estilo románico-gótico, apariencia de fortaleza, merece una visita. El cimborrio gótico y el portico esculpido, así como su claustro, son elementos artísticos únicos en Portugal La entrada vale 3 euros y medio. Podemos visitar también el claustro y subir a la torre desde donde avistar la ciudad desde las alturas, un mar de tejados rojos. También se encuentra el Museo de Arte Sacra.

Templo Romano, Évora / Foto: Eduardo Azcona
Templo Romano, Évora | Foto: Eduardo Azcona

Una vez giramos nos encontramos en la Plaza Conde Vila Flor con las Ruinas del templo romano (Siglo I), en el punto más alto de la antigua metrópoli, que sobresale entre edificios posteriores, como fuera de su tiempo y contexto, aunque siempre estuvo ahí, conservado a lo largo de dos milenios, fue restaurado en 1871 porque hasta entonces formaba parte, oculto, del viejo matadero medieval. Capiteles de mármol de estilo corintio, columnas acanaladas de granito y sólido podio. El templo se integraba en el foro romano de Ebora Liberalitas lulia. Al frente encontramos un jardín con un pequeño quiosco con una agradable terraza, que bien puede ser la excusa para un paréntesis en nuestro explorar y tomarnos un café o un aperitivo. Al lado un mirador sobre parte de la ciudad.

17.00PM/ Acueducto de Água da Prata (Agua de Plata)

Acueducto de Agua da Prata, Évora. Foto: Eduardo Azcona
Acueducto de Agua da Prata, Évora. | Foto: Eduardo Azcona

Volvemos a la plaza de la Catedral y continuaremos por la Rua 5 de octubre dónde nos encontraremos con tiendas de artesanía, con artículos de cerámica y de corcho, alguna vinoteca donde degustar vinos del Alentejo —también podemos visitar el centro de la Rota dos Vinhos do Alentejo—, para desembocar de nuevo en la Plaça de Giraldo. Ahora visitaremos el acueducto Água da Prata de Évora. Aconsejo pasear desde la Plaça de Giraldo hasta la Puerta de la Laguna (Porta Velha da Lagoa) y ver un acueducto “habitado”. El acueducto abraza a las casas construidas en su interior, luego sale a la luz y respira ya solo. Recomendable pasear por las calles y ver aflorar al acueducto entre las casas. Siguiendo la ruta a lo largo de la Plaza de Sertório, Puerta Nueva y Rua do Cano podemos apreciar la grandeza de la obra. El acueducto reaparece en la Travesía de Sertório en una bella caja de agua. Los Arcos aparecen entre las casas, hasta el punto que abriga en cada arco una. Esencia, ropa tendida, gentes que lo habitan. Caminamos por calles empedradas, fachadas blancas con pinceladas de colores ocres, caminamos con el acueducto a la derecha, abrazando las casas. Podremos continuar hasta que deja de ser habitado y salga a la luz. El acueducto nace al norte de Évora en las fuentes de Divor y recorre 19 kilómetros. Construido entre en el siglo XVI, el trazado cuenta hoy con escasos vestigios arqueológicos, que podemos visitar a través de un recorrido ambiental señalizado de 8km.

18.00PM/ Murallas

Cerco murallas de Évora / Foto: Flavio Galvao (CC BY-SA) Wikimedia Commons
Cerco murallas de Évora | Foto: Flavio Galvao (CC BY-SA) Wikimedia Commons

En esa exploración buscando al acueducto urbano, nos econtraremos en Porta Velha da Lagoa con las murallas exteriores. Évora conserva casi intactas sus antiguas murallas. Romanas, visigodas, árabes o portuguesas del medievo, las sucesivas lineas se han ido integrando en las sucesivas épocas. Recorreremos parte del perímetro exterior de la ciudad amurallada para volver a nuestro punto de inicio de esta ruta, después de un día descubriendo Évora. En este caminar nos iremos encontrando con varias de las puertas que dan acceso al centro intramuro.

2º DÍA/ Crómlech de los Almendros y visita a Bodega de DO Vinos del Alentejo

Crómlech de los Almendros / Foto: Ángel M. Felicísimo(CC BY) Wikimedia Commons
Crómlech de los Almendros| Foto: Ángel M. Felicísimo(CC BY) Wikimedia Commons

Un segundo día en Évora puede completarse explorando los alrededores de la ciudad. La zona forma parte de una de las ocho zonas Denominación de Origen de vinos del Alentejo y sus suelos mediterráneos pardos y rojos enriquecen en matices los caldos alentejanos. Antes de visitar los viñedos o bodegas os recomiendo visitar las instalaciones de la asociación Ruta de los Vinos de Alentejo —Rota dos Vinhos do Alentejo—, en la Rua 5 de Octubre en pleno centro histórico de Évora, por dónde os guiábamos ayer en nuestra ruta de autor por la ciudad. Podréis degustar vinos de la tierra y os informarán sobre los vinos, los productores y las variedades de uva de la región, además de ayudaros a concertar una visita para conocerlas de primera mano. En la zona hay una interesante oferta enoturística que engloba desde escapadas a los viñedos hasta estancias en hoteles bodega.

La tarde la destinaremos a visitar el Crómlech de los Almendros. Ubicado a 13 km al oeste de Évora, es el mayor conjunto de menhires estructurados de la península Íbérica y monumento megalítico europeo más antiguo. V milenio a.C., una época en la que surgieron en Europa las primeras comunidades neolíticas de pastores y agricultures. El conjunto megalítico tiene forma de herradura, abierto hacia el este, al nacimiento del sol. El menhir de los Almendres, grande y solitario, coincide con la alineación de la salida del sol en el solsticio de verano. Que mejor lugar para ver atardecer. Retornamos por los 4km de pista de gravilla —ahora con grandes baches— hasta suelo liso, para volver a Évora y completar nuestra escapada.

Portada | Vista de la Catedral desde las Ruinas del Templo Romano, Évora, Alentejo, Portugal. Foto: Eduardo Azcona

Eduardo Azcona

Espíritu inquieto crónico, ambientólogo e ingeniero. Montaña, aventura y viajes.

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