48 horas en Barcelona: la ciudad del Modernismo

Sagrada Familia. Barcelona / Foto: Med Edd (unsplash)

Descubra por qué Barcelona es una de las ciudades más visitadas del mundo. Es la capital de Cataluña, la cuna de las grandes vanguardias del siglo XX y el epítome de una ciudad modernista. También cuenta con restos romanos y barrios medievales por los que podrás pasear y sentir la historia. El ambiente cosmopolita, la ubicación privilegiada a orillas del Mediterráneo y los atractivos culturales harán que quieras volver una y otra vez.

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Día 1: Ruta Modernista

Tu día comienza en el corazón de Barcelona. Aquí encontrarás la Basílica de la Sagrada Familia, el icono de la ciudad y su mayor exponente del Modernismo. Es la extraordinaria obra de Antoni Gaudí; su característica más espectacular son las torres puntiagudas. Puedes subir a la cima de algunas de ellas y disfrutar de una hermosa vista panorámica de la ciudad desde lo alto.

Si vais directamente por la Avenida de Gaudí, en tan sólo cinco minutos llegaréis al recinto modernista de Sant Pau, con vidrieras de colores y cúpulas doradas. La historia va de la mano de la arquitectura de vanguardia en este antiguo hospital diseñado por Lluís Domènech i Montaner, una de las figuras esenciales del Modernismo.

Los edificios y monumentos más sorprendentes de la ciudad los comparten Montaner y Gaudí. Este último fue el responsable del Parque Güell, que es como una especie de cuento de hadas. Un paseo por este parque despierta hasta la imaginación menos viva. Las curiosas formas y las atrevidas combinaciones de colores mezcladas con la vegetación crean un mundo mágico.

Deténgase a descansar y a comer en el barrio de Gracia, donde las estrechas calles y pequeñas plazas albergan verdaderos tesoros culinarios. Aquí encontrará desde bodegas y bares tradicionales hasta los mejores ejemplos de cocina internacional y de autor.

Una vez satisfecha su hambre, puede dirigirse al Paseo de Gracia, una de las principales arterias de la ciudad. En esta zona encontrarás dos de los edificios más representativos de Gaudí, La Pedrera Casa Milà y la Casa Batlló, donde la luz, el color y las formas orgánicas se mezclan con la madera, el hierro y el gres. Pura magia.

Por la noche se puede visitar El Born, el barrio más sofisticado de Barcelona. Una zona llena de encanto donde podrá admirar la iglesia de Santa María del Mar o disfrutar de una agradable cena en alguno de los restaurantes o terrazas con encanto.


Día 2: El arte de las compras

Visite el corazón ancestral de Barcelona en el Barrio Gótico. Las calles estrechas y los edificios medievales le llevarán atrás en el tiempo. Visite los palacios que ahora son el Ayuntamiento y la “Generalitat” o Gobierno Regional, la Catedral y la Basílica Gótica de Santa María del Pi.

A media mañana, le proponemos un recorrido gastronómico por el barrio de Ciutat Vella. Allí podrá disfrutar del animado ambiente del Mercado de Santa Caterina y de su colorido techo. Pruebe los exquisitos platos que se sirven en uno de los puestos y algunos de los deliciosos productos de la cocina catalana, como la butifarra y el pan con tomate.

Si es goloso, pruebe el chocolate caliente con churros en una de las famosas chocolaterías de la calle Petritxol o vaya al Parque de la Ciudadela, un recinto ajardinado construido a imitación de los jardines de Luxemburgo en París y donde hay varios museos, una colección de esculturas, el edificio del Parlamento de Cataluña e incluso un zoológico municipal.

Por la noche podrá ir de compras por Las Ramblas y sus alrededores, una de las zonas más coloridas y animadas de la ciudad y que alberga algunos de los establecimientos más antiguos y emblemáticos de Barcelona.

Otra opción es visitar el extenso distrito de Sants-Montjuïc, con vistas a las colinas de Montjuïc. El Castillo de Montjuïc y otros miradores de estas colinas ofrecen vistas panorámicas de Barcelona y permiten contemplar todo el esplendor del Mediterráneo.

En el extremo más occidental de la ciudad se encuentra el Monasterio de Pedralbes, un excelente ejemplo de arquitectura gótica catalana. Desde los hermosos claustros y capillas hasta los espacios donde los monjes realizaban sus actividades cotidianas, es un lugar donde el tiempo parece haberse detenido. A su lado se encuentra el Palacio Real de Pedralbes, una antigua casa de campo restaurada en el siglo XIX y rodeada de impresionantes jardines.

Al caer la tarde podrá disfrutar de la ópera en el Gran Teatro del Liceo, uno de los más importantes de Europa. No sólo podrá disfrutar de la representación, sino que también podrá visitar sus zonas más representativas y conocer los detalles de su magnífica arquitectura.

Para una cena junto al mar, hay que ir al Port Vell y al Maremàgnum, un centro comercial con una amplia selección de restaurantes y numerosas terrazas con vistas al Mediterráneo.


Si tienes más tiempo.

Tal vez se pueda visitar la colonia Güell, un conjunto de edificios modernistas de gran valor histórico y cultural. Si lo que busca es un entorno natural, el valle del Sau-Collsacabra, con sus riachuelos, acantilados y cuevas prehistóricas, y el Parque Natural de Montserrat son dos magníficas opciones.

Su escapada no será completa sin darse un baño en una de las sublimes playas de arena de pueblos cercanos como Vilanova i la Geltrú o Sitges.


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