Nuestra Señora de Muskilda

A mil metros de altura, en la cumbre del monte Muskilda, se encuentra la Ermita de Nuestra Señora de Muskilda, patrona del valle de Salazar. Enclavada en el valle de Salazar, Navarra, la ermita alberga una talla gótica de la Virgen y el Niño.

La leyenda cuenta que un pastorcillo vio a un toro escarbando bajo un roble. Al revisar el lugar, el pastor halló la imagen y trató de llevarla consigo al pueblo. Sin embargo, la imagen desaparecía y volvía al lugar original, por lo que los habitantes decidieron enclavar la ermita en ese sitio.

Cómo llegar

La ermita se encuentra a cuatro kilómetros del pueblo de Ochagavía, al noreste de Navarra.

Para acceder a este lugar en coche desde Ochagavía, hay que dirigirse a la salida del pueblo en dirección Izalzu. Antes de llegar a Izalzu, hay que tomar el desvío de la izquierda.

Para los que les gusten las caminatas, desde la parte alta de Ochagavía sale un camino señalizado. Habrá que tomar la empinada calle de piedra de atrás de la iglesia hasta llegar al sendero, con un recorrido de unos seis kilómetros de ida y vuelta.

Otra opción es tomar el camino de las Romerías, de trayecto más corto pero también de mayor pendiente.

La ermita

La ermita de Nuestra Señora de Muskilda es una construcción románica que data del siglo XII. Se cree que fue construida por mandato del rey Sancho el Fuerte, quien reinó entre 1194 y 1234.

Además de la ermita, hay una casa para el ermitaño y otra para el capellán. Las edificaciones están rodeadas de una muralla de piedra.

La ermita fue restaurada a mediados del siglo XVII. Tiene dos puertas de acceso y su exterior tiene el tradicional estilo de las construcciones de la comarca.

El interior de la ermita está presidido por el retablo mayor. En su parte central se sitúa la risueña y alegre imagen de la Virgen de Muskilda, talla gótica del siglo XV y de unos 60 centímetros.
La mano izquierda de la Virgen de Muskilda se apoya sobre el hombro del Niño, quien también muestra una faz sonriente. La mano derecha de Muskilda sostiene una flor.

Romería

Desde hace más de 300 años, cada 8 de septiembre el santuario recibe a los Danzantes de Muskilda. Esta fiesta, que coincide con las fiestas patronales de Ochagavía, consiste en una romería que llega hasta la ermita.

Esta danza, emblemática de Navarra, es presidida por un estrafalario personaje llamado “bobo”, con el rostro cubierto con una máscara negra de un lado y blanca del otro a modo de arlequín.

Los ocho danzantes, de colorida indumentaria, son acompañados por un “pasacalles” para las autoridades municipales, quienes también visten los tradicionales trajes salacenos.

Los danzantes interpretan cuatro bailes con palos: “Emperador”, “Katxutxa”, “Danza” y “Modorro”, una danza con pañuelos “el Pañuelo” y “la Jota”.

Todo el repertorio dancístico es bailado en la plaza de la Blankoa, luego de haber cantado una salve en la iglesia.


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