Excursión al Cañón de Añisclo, a pie y en coche

Cañón de Añisclo / Foto: Basotxerri [CC BY-SA 4.0] Wikimedia Commons

La excursión que proponemos hoy recorre el espectacular Cañón de Añisclo, en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

Un cañón es un accidente geográfico provocado por un río que excava en terrenos blandos una profunda hendidura de paredes casi verticales. El Cañón de Añisclo, generado por el río Bellós, está orientado de norte a sur y se prolonga a lo largo de casi 25 kilómetros, desde el Circo de Añisclo -a los pies de Monte Perdido- hasta la confluencia con el valle de Aso. Su altitud mínima es de 700 m, en la Fuente de los Baños; y la máxima de 3.022 m, en la Punta de las Olas.

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El río Bellós parte de un circo glaciar, pero se encajona en un profundo y estrecho cañón producido por la erosión kárstica del agua (el agua, ligeramente ácida, erosiona la roca caliza). Forma bellos toboganes y cascadas como la Fuenblanca, que se desploma verticalmente sobre el valle.

El terreno, la altura y la humedad reinante en el Cañón (casi permanentemente en sombra) han producido bosques tupidos como la selva Plana. La zona más estrecha del Cañón está en los alrededores de la ermita de San Úrbez.

La ermita –a la que iban los vecinos en romería a pedir lluvias- es un lugar propicio para la observación de la vegetación (a partir de allí desaparece el bosque mixto para dejar paso a los hayedos y algún que otro abeto) y la gradación bioclimática, especialmente el fenómeno de la inversión térmica (el habitual orden de los pisos vegetales se invierte, de forma que las plantas más secas están en las zonas más altas, mientras que los hayedos y bosques mixtos se quedan en el fondo del barranco).

 

Desde la ermita de San úrbez iniciamos la ruta a pie -fácil, apta para niños y mayores- de unas dos horas y media de duración. Nos adentramos valle arriba mientras disfrutamos de la vegetación asociada a lugares húmedos, para desviarnos por el antiguo camino de subida a la población de Sercué. En el pueblo merece la pena observar el modelado del paisaje vegetal por el ser humano y admirar la arquitectura tradicional, especialmente la iglesia parroquial románica.

En el camino de bajada cruzaremos el barranco de Aso -un rincón de especial belleza y de gran interés botánico-. Desde allí, hay que seguir la carretera durante unos metros para volver a coger después una senda que nos llevará al punto de partida en la ermita de San Úrbez.

La cercanía de la cueva del Moro, donde se ve perfectamente el modelado kárstico de la montaña así como numerosas formaciones propias de este tipo de roca, hacen interesante su visita, así como a las cascadas del Molino de Aso, muy próximas a San Úrbez.

Si quieres hacer una ruta más larga, puedes seguir hacia el norte hasta La Ripareta (a unas tres horas y media de camino desde San Úrbez) o la Fuenblanca (a cinco horas de camino desde la ermita), donde podrás disfrutar de una impresionante cascada vertical.

Esta época del año (hasta el final del verano) es la ideal para visitar el Cañón de Añisclo, ya que en otros momentos del año la verticalidad del barranco puede provocar riadas y subidas repentinas, en muy pocos minutos, del cauce del río Bellós.

Una vez finalizada la ruta a pie puedes seguir el recorrido del cañón en coche  –la carretera es de sentido único durante el verano-partiendo de Escalona hacia Puyarruego –donde puedes hacer una parada para disfrutar de un baño en sus espectaculares pozas– y continuar hacia Fanlo, donde podrás reponer fuerzas con un buen bocata de longaniza y una cerveza en la terraza del bar Las Eras, inconfundible con sus sombrillas de colores.


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Soy Eduardo Azcona Vidaurre. Espíritu inquieto crónico, ambientólogo e ingeniero, llevo los últimos 5 años involucrado en cuerpo y alma a la divulgación e interpretación de los destinos de aventura y viajes. De la mano de algún cuaderno de notas, disfruto de apuntes y bocetos a pie de terreno, compaginándolo con labores como guía interpretativo y de gestión como Director Editorial y CEO en la revista «Travesía.» y en la presente «SoyViajero».

Guía certificado y miembro de la European Association for Heritage Interpretation e.V. (interpret europe). Con largo recorrido en la coordinación y gestión de proyectos, que 8 años de experiencia en una consultora avalan, actualmente aplico esta visión al establecimiento de una red de alianzas y colaboradores, cuya punta del iceberg son las propias revistas digitales.

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