«Los Tres Grandes»: Montejurra, Monjardín y Belástegui



Cuando te acercas a Estella, sobre el horizonte, al margen de las sierras más al norte, destacan sobre todo tres elevaciones: Montejurra, Monjardín y Belástegui. Cercanas las tres, pero no tanto, o sí, quien sabe. La cuestión es que en estas tardes-noche de cerveza en mano y ambiente fanfarrón, surge esto de «los tres grandes»; que si no eres capaz de, que si tu qué te has creido, que mira qué me pongo a entrenar y le ponemos fecha. La cuestión es que tras ser el recurrrente comentarío irrisorio, todo desembocó en una quedada para la excursión. Y se le puso fecha: 20 de junio. Esta vez será andando, ¿para la próxima trotando?

La salida
Desde Estella, más concretamente desde su monumento al auroro, lugar de encuentro, de despedida, y km 0 de esta excursión. Y no son horarios de tales, que no veo a nadie con el farolillo, lo nuestro no parecen ser los madrugones. Dos, tres, seis … parece que la convocatoria ha sido importante, quién lo iba a decir. Foto de batallón frente al auroro, no se hable más y manos a la obra que por delante tenemos unas cuantas horas de caminar.

Rumbo a Montejurra
Enfilamos el camino a Ayegui, como se empiezan estas «gestas», entre pitorreos y recuerdo de anécdotas pasadas, seguro que el día de hoy será también próspero en aventuras y desventuras. Luego, habrá momento para el silencio, el pensamiento, el suspiro, la queja… el guiño, la sonrisa, la alegría y la cerveza final, pero bueno, no vayamos adelantando acontecimientos, todo a su momento, ya habrá tiempo de pensar en la cerveza cuando nos la hayamos ganado. En fin, que nos vamos por otros derroqueros. Quería adelantaros algo antes de que lleguemos a la ermita de Montejurra; el día en que vamos a subir coincide con San Gerbas, lo que quiere decir que allá arriba tendremos el tradicional anuncio del cartel de toros de Fiestas de Estella y el almuerzo posterior obsequio del Ayuntamiento. Casualidades de la vida ¿no? Lo mismo pensé yo.

Subimos a Montejurra por el llamado Camino de las Cruces, que asciende de manera rápida –salvo que vayas rezando el vía crucis y te pares con padrenuestros en cada una de las cruces que salpican el camino– hasta que llegamos a la ermita de San Cipriano. Ya en los últimos metros se empieza a oir el barullo de la gente. ¡Qué llegamos tarde y nos perdemos el anuncio del cartel! Los entendidos corean el anuncio: «bueno, bueno…». Sinceramente, yo me quedo con el almuerzo de después. Qué no se despiste nadie, que esto acabo de comenzar y por delante tenemos aún «dos grandes» más.

De la ermita pasamos al pico principal. Estamos en la cima de montejurra, buena atalaya de lo que es esta zona; al norte la montaña y al sur una planicie salpicaca por campos de cultivo que van tornando a colores cada vez más dorados. Al lado se divisan las ruinas del castillo de Monjardín sobre la montaña. No está muy lejos parece.

Hacia el Castillo de Monjardín
Vamos descendiendo de Montejurra, camino del pueblo de Villamayor, al pie de la colina con la roca sobre la que se asienta la fortaleza del siglo X –Ha llovido algo–. Ya aquí dejamos la pendiente descendente para sudar un poco camino de la cima de Monjardín jalonada por el castillo. Como no podría ser de otra forma aquí el grupo se despista y llegamos desperdigados; había que tocar el primero la campana del castillo, se ve. Llevamos ya 3 horas y media de caminata bajo el sol, y creo que nos habremos ganado la comida. Sacamos los bocatas y…. falta algo, algo fresco, helado…. Qué decir, tardará tiempo en olvidarse la entrada triunfal de Galdeano por el portalón del castillo con sus hielos y botella de cocacola. ¡Qué grande! Por cierto, casualidades de la vida, pero aquí también se sube hoy en romería, y el castillo está concurrido de gente que ha subido desde Urbiola.

Belástegui, el desenlace
Desde Monjardín se divisan también buenas vistas, pero toca mirar a lo que toca; al fondo se ve Belástegui con sus antenas. Un poco lejos diría yo. Pero como camino se hace al andar, como suelen decir, nos ponemos en marcha. Bajamos dirección a Labeaga, pero no llegamos a entrar al pueblo sino que vamos «acortando» hacia Iguzquiza. El «acortando» lo pongo entrecomillado porque me llevo la impresión de que hemos hecho algún kilómetro de más. Y a lo lejos sigue Belásteguí, y nosotros caminando a la par del río pensando en la cerveza fría que nos vamos a echar cuando todo esto termine, lo que viene siendo una jarra de cerveza helada…que se me cae la baba. Y mientras tanto el perro de Chasco refrescándose en los canales de agua, mira que me meto yo ahí.

Haciendo camino hemos llegado a Zubielqui por la pista que discurre paralela al río Ega. Llevamos andando 6 horas y media, y las piernas empiezan a acusarlo. ¡Pero como lo acusan! Aquí llega la traca final, desde el mismo Zubielqui parte la senda que asciende a las antenas de Belástegui. Una estrecha senda, empinada, y que no parece dar descanso después de la que llevamos ya encima. Momento de sacar fuerzas de flaqueza, que el pescado está ya vendido. Estamos en la cima de Belástegui, y ahora vamos a cerrar el circulo. 8 horas y diez. Nos espera una buena cerveza en Estella, ¿os acordáis de ella?, con la sonrisa en la cara y la convicción de que el año que viene repetiremos. ¿Por cuando toca San Gerbas el próximo año?


«Los Tres Grandes» en imágenes

Subiendo a Montejurra
Subiendo a Montejurra
Anuncio Cartel Taurino por San Gerbas
Anuncio Cartel Taurino por San Gerbas
En Montejurra, hacia Monjardín
En Montejurra, hacia Monjardín
Hacia Monjardín
Hacia Monjardín
Llegamos a Villamayor de Monjardín
Llegamos a Villamayor de Monjardín
Bajando de Monjardín
Bajando de Monjardín
Fuente en Labeaga
Fuente en Labeaga
Subiendo a Belástegui desde Zubielqui
Subiendo a Belástegui
En la cima de Belástegui
En la cima de Belástegui
El desenlace
El desenlace

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