Chemin de la Mature, el camino excavado en la montaña

Chemin de la Mature / Foto: William M. Connolley [CC BY-SA 3.0] (Wikimedia Commons)

El Chemin de la Mâture (camino de la madera) es un hermoso sendero de unos 18 km de recorrido ubicado en el Valle de Aspe, en los pirineos de Francia. Su nombre hace alusión a los mástiles de barcos hechos de madera de árboles muy altos, para cuyo transporte fue necesaria su construcción. Este recorrido circular es cómodo y está bien señalizado. Podrás caminar rodeado de preciosos hayedos y bosques mixtos donde abundan robles, castaños, abetos y praderas de montaña. También podrás observar el Fuerte de Portalet» (justo enfrente) construido en el siglo XIX que finalmente fue utilizado como prisión. No es recomendable transitar por el camino en invierno o con lluvia debido riesgo de deslizamientos.

En Francia hacia el año 1660 el Rey Luis XIV deseaba aumentar su flota naval. Para hacerlo debían construir altos mástiles, pero requerían árboles lo suficientemente altos y en su reino no los habían. Sin embargo había un valle en el Bearn, al oeste de los Pirineos Atlánticos, donde había abetos de gran altura. El problema es que este valle era prácticamente inaccesible, por lo que para llegar allí se talló un camino en la pared de la montaña tan ancho como para que los bueyes que tiraban los troncos pudieran pasar. Así nació el maravilloso Chemin de la Mâture en 1772 y fue utilizado para estos fines hasta 1778.

Cómo llegar

A esta parte del Pirineo francés, el Valle de Aspe, se llega tras atravesar el túnel de Somport en Canfranc. Tienes que pasar el pueblo de Urdós y el Fuerte de Portalet (Fort du Portalet), ve despacio porque tras un par de kilómetros sale a la derecha un desvío con la indicación ‘Pont de Gerbes’ (Puente de Gerbes), que cruza el río (Gave d’Aspe). Nada más cruzar, toma la pista de la derecha. Puedes dejar el coche en este primer aparcamiento o continuar, hay otro aparcamiento más arriba aunque algo más pequeño.

La ruta

Se trata de una ruta circular de aproximadamente unos diez kilómetros, indicada para todos los públicos, salvo que padezcas de vértigo -ya que hay un tramo del recorrido que  transcurre por un camino estrecho horadado en la ladera de la montaña-. Es el camino que puedes ver en la fotografía de arriba.

El camino está muy bien indicado. Al poco de comenzar ya estamos en la senda excavada en la montaña, a 150 metros sobre el barranco, las vistas hacia abajo dan escalofrío. Esta senda de poco más de un kilómetro y de unos cuatro metros de ancho, fue hecha en el siglo XVIII para transportar los troncos con los que hacer mástiles para la armada francesa. Desde aquí puedes contemplar el Fuerte de Portalet en todo su esplendor (foto de abajo). Fue construido en el siglo XIX por los franceses para proteger la frontera de una posible invasión española.

El camino se ensancha y el paisaje va cambiando. Llegamos al bosque, tras el cual y casi ocultas se encuentran dos cabañas cerradas -las granjas de Perry-. Este es un buen lugar para hacer un descanso después del ascenso. Si seguimos, el camino nos llevará a un hermoso hayedo que se puede recorrer escuchando el río. Al llegar al desvío de Col d’Arras habremos encontrado nuestro camino de vuelta. En este mismo desvío está la señalización hacia Pont des Trungas y, aunque hay que desviarse, merece la pena una visita a ese recóndito lugar. Continuamos en dirección a Col d’Arras. Otra vez comienza el ascenso pero a cambio disfrutamos de unas hermosas vistas. Tras finalizar la subida, ya sólo nos queda descender atravesando de nuevo el bosque y llegar al punto de partida.

Foto portada: William M. Connolley [CC BY-SA 3.0] (Wikimedia Commons)

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